EuskalEtxeak. Portal de y para los centros vascos

  1. Inicio
  2. Actualidad
  3. Villa María
  4. Noche de emoción y literatura

Noche de emoción y literatura

escrito por Villa María    sábado, 27 de noviembre de 2010

El martes 23 de noviembre el Centro Vasco de Villa María, en la inauguración de la 54º Semana Cultural Vasca, presentó el Libro de la Memoria de la colectividad.

Una nota escrita por Susana Giraudo con una crónica del momento emotivo que vivimos y algunas fotos.

P1060353 384x512

La crónica de las secuelas de las grandes guerras del siglo XX es infinitamente intrincada. Toda ella está jalonada de casi las mismas consecuencias: la hambruna que sobreviene a una guerra y la necesidad de abrirle paso a la vida luego de la pérdida de una generación como saldo inevitable del desastre. 

Miles de europeos emigraron hacia la América, dejando atrás su lugar , su cuna, su terruño. Venían hacia lo incierto, guiados solo por referencias brumosas sobre una tierra rica y generosa que, tal vez un día, los devolvería hacia donde vinieron con la promesa cumplida en sus bolsillos. Soñaban con esas familias mutiladas que dejaron atrás y se llenaban el pecho de coraje, enfrentado el trabajo que se les ofrecía en estas tierras, con la idea firme de poder enviar ayuda para la recuperación de sociedades heridas, estigmatizadas aún por el empobrecimiento manchado de sangre y desconcierto.

Y así vinieron alemanes, portugueses, italianos del norte y del sur, españoles de Cataluña, Andalucía, Galicia, Vasconia, Castilla, Extremadura y  un sinnúmero de colectividades que se fueron aglutinando en las distintas regiones de América.

Argentina, esta a la que Don Carlos Fuentes  llama “la de los ancestros en los barcos”, fue corazón generoso y abierto para todos.

Me tocó ser testigo, una vez más, de un estrechamiento entre personas de una misma procedencia. Esta vez, fue la colectividad vasca, en el acto de  presentación del libro LOS VASCOS EN VILLA MARÍA (Historias de vida).

A lo largo de los años,  los vascos necesitaron siempre dejar constancia escrita de su transculturación. Editaron revistas, organizaron encuentros nacionales e internacionales y concretaron proyectos de intercambio en educación, cultura y trabajo. Tal vez la necesidad de documentar sobre el papel se deba a ese desborde permanente de la pasión por la tierra lejana o la conciencia plena de la mistura inevitable que produce la evolución de las generaciones. Ese temor al desdibujamiento del origen los lleva a unirse para compartir  y contagiar a sus descendientes, de sus tradiciones, costumbres e historia. Y estos, lejos del temido efecto del desarraigo, se unen con verdadera alegría a recordar la narrativa oral de los avatares que  sus padres y abuelos debieron afrontar para conformar familias dignas y sanas, que no dudaron en involucrarse en la historia por momentos azarosa de esta Argentina que los contuvo y los contiene.

Los estudiosos aseguran que, si bien es difícil para los inmigrantes el arraigo en otras tierras, para sus descendientes lo es mucho más. Ellos (en muchos casos) no tuvieron la suerte de conocer la patria vasca y siempre están con ese misterio sin develar, con ese verde increíble apenas narrado pero nunca visto, como referente de algo así como una tierra prometida a la que tienen derecho solo de oídas.

Si, saben del tesón porque lo heredaron a manos llenas. Si, saben de la laboriosidad y la integridad porque la portan en sus genes. Una sola gota de sangre vasca es suficiente para arrancarle a la tierra lo mejor de ella, aunque para eso dejen sus manos en carne viva.

Es esa condición lo que despierta admiración y ese esfuerzo generoso, rico en sonrisas y buena disposición lo que hace que a un vasco se le diga un ongi etorri sin vacilaciones, toque a la puerta que toque, entre en el corazón que entre.

El libro LOS VASCOS EN VILLA MARÍA, fue presentado por Raúl Onnainty, quien junto a una comisión rige actualmente los destinos del Euzko Etxea, el Centro Vasco de Villa María. El ingeniero Onnainty, con palabra sencilla, clara y emocionada, contó todos los detalles y las razones de esta verdadera celebración de la historia llevada a  palabra escrita. Lo siguió en la tarea el presidente de la Sociedad Argentina de Escritores, Eduardo Belloccio y el actual Alcalde, Don Eugenio Olavide. Este último logró emocionar a todos por la manera simple y emotiva de contar su propia historia de vida, tan emparentada con la de sus congéneres.

Escuchaban atentamente integrantes de las casi cuarenta  familias vascas radicadas en Villa María y la región,  colaboradores fervorosos con su crónica particular y los recuerdos recopilados por cada grupo familiar, con esta obra importantísima que hoy ve la luz contando con el prolijo trabajo literario de Marcela Pozzi Vieyra, que no escatimó voluntad y tiempo  a su minuciosa tarea.

Es digna de destacar también, la reseña fotográfica de Juan José Oddino, un profesional que puso su esfuerzo al servicio de la reconstrucción (en muchos casos) de fotografías esfumadas por el paso del tiempo a las que él volvió vigente con su arte.

Fue un acto conmovedor, matizado por la actuación de los grupos de danza vasca y  el canto profundamente melancólico del coro.

Y fueron un Aurresku vibrante y un “Agur, agur” de maravilla los que humedecieron los ojos de vascos y no vascos.

Eskerrik asko , por el bello momento compartido.

23112010388 518x389
23112010389 518x389

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

23112010366 518x389

 

23112010364 518x389

Comentarios
RSS
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios!

 Compártelo